Optimizamos tu presencia para que tu negocio aparezca primero cuando te buscan en Google, en Maps y en los buscadores con IA —ChatGPT, Perplexity, Gemini y los resúmenes de Google—. Lo dejamos a punto, lo mantenemos actualizado todo el año y te damos un panel para ver, en vivo, dónde estás parado.
Cada vez más gente le pregunta directamente a ChatGPT, a Perplexity o a Gemini: “¿cuál es la mejor opción cerca mío?”. Y la IA responde con negocios concretos.
Si tu negocio no está optimizado para Google y para la IA, no aparecés en esa respuesta. Y el cliente elige al que sí aparece. No es el futuro: ya está pasando.
Optimizamos tu ficha de Google y tu posicionamiento local para que aparezcas cuando buscan tu rubro en tu zona.
Estructuramos tu información para que ChatGPT, Perplexity, Gemini y los AI Overviews de Google te entiendan y te recomienden.
Google y los motores con IA cambian las reglas seguido. Mantenemos tu ficha al día con cada nuevo requisito que aparece, sin que tengas que estar encima.
Entrás con tu usuario y ves, en un solo lugar, cómo estás en Google y cómo te ve la IA. También seguís completando tu información cuando quieras.
Vos te suscribís y cargás tus datos una vez. El resto —optimización, monitoreo y actualizaciones— corre por nuestra cuenta durante todo el año.
Cuando ingresás, tenés todo en un tablero: tu posición en la búsqueda local de Google y tu visibilidad en los motores con IA. Sin planillas, sin adivinar.
Datos ilustrativos. Tu panel se arma con tus métricas reales de Google y de los motores con IA.
El posicionamiento no se enciende: se construye. Google necesita ver señales sostenidas antes de moverte de lugar, y los motores de IA tardan todavía más en incorporar un negocio a sus respuestas.
Un plan mensual te dejaría pagar dos meses, no ver movimiento —porque a esa altura todavía no lo hay— e irte justo antes de que empiece a funcionar. Habrías pagado la parte más cara del trabajo y te habrías ido sin cobrar el resultado.
Cobramos por año porque es lo que el trabajo tarda en rendir. Y porque nos obliga a nosotros: tenemos doce meses para demostrarte que valió la pena, no treinta días para que parezca que sí.
Ficha, contenido y datos estructurados. Todavía no se ve nada afuera.
Primeros cambios de posición en búsqueda local y en Maps.
Los motores empiezan a nombrarte cuando les preguntan por tu rubro.
Cada vez que Google o un motor cambia las reglas, ajustamos sin que hagas nada.
Sin permanencia. Al año se renueva solo si querés. Lo que no hacemos es cobrarte un mes suelto y dejarte con la obra a medio hacer.
Suscribite hoy y en pocos días tu negocio empieza a optimizarse para Google y para la IA —con un panel para verlo y soporte todo el año.